El modelo de siempre
Le arriendan una herramienta y usted hace el trabajo con ella. Paga por cada persona que la usa, la use o no. Si el equipo no la adopta, pagó igual.
Software 360 · Automatización con IA
Construimos con IA el sistema que ejecuta el proceso, la IA hace el trabajo adentro, y usted paga por lo que produjo. No por usuario, no por licencia. Si un mes no hay trabajo, no hay cuenta.
La lógica
Durante veinte años el software se vendió por asiento porque solo podía asistir a una persona. Eso cambió.
Le arriendan una herramienta y usted hace el trabajo con ella. Paga por cada persona que la usa, la use o no. Si el equipo no la adopta, pagó igual.
El sistema hace el trabajo y usted paga por lo que produjo. Documentos procesados, casos clasificados, oportunidades detectadas. Unidades que usted ya cuenta.
Deja de salir del presupuesto de herramientas, que es chico, y pasa a competir con lo que hoy le cuesta hacerlo a mano. Esa es la comparación honesta.
Por qué recién ahora
Lo que hace tres años era un proyecto de meses hoy lo construimos con IA en semanas. No es una promesa de vendedor: es la razón aritmética por la que este modelo de cobro recién ahora se sostiene.
Cuando construir un sistema a medida costaba meses de trabajo, había que recuperar esa inversión vendiendo licencias a mucha gente. Por eso todo se empaquetaba como producto y se cobraba por usuario, aunque el cliente solo necesitara que alguien le resolviera una cosa.
Con el costo de construcción abajo, se puede hacer lo contrario: armar el sistema para un proceso específico de una empresa específica, operarlo, y cobrar por lo que entrega. Lo que antes no daba el número, hoy lo da.
La infraestructura también cambió: todo lo que construimos escala a cero. Cuando nadie lo está usando, no hay servidores encendidos y no hay costo que traspasarle.
IA de principio a fin
Casi todo el mundo dice que usa IA. Lo que importa es dónde. En nuestro caso está en los tres momentos, y cada uno cambia algo que usted paga.
El sistema se desarrolla con IA. Por eso lo que antes eran meses hoy son semanas, y por eso podemos armarle algo para su proceso en vez de venderle un producto genérico al que usted tenga que adaptarse.
Adentro no hay reglas escritas a mano. Un modelo multimodal lee el documento completo —no un motor de OCR separado—, entiende el contexto y devuelve datos estructurados. Agentes revisan, clasifican y deciden qué merece su atención.
Medimos cada caso: cuánto costó, cuánto demoró, con qué confianza respondió. Eso es lo que nos deja cobrarle por unidad sin adivinar, y lo que le deja a usted auditar lo que le facturamos.
Y donde la IA no debe decidir sola, no decide sola. Los campos que extrae quedan marcados sobre la imagen original para que una persona verifique de un vistazo. La IA hace el trabajo pesado; el criterio sobre lo dudoso sigue siendo humano, y queda registrado quién lo tomó.
Lo que hemos construido
Cinco de los sistemas que operamos hoy. Describimos qué hace cada uno; los nombres de los clientes se entregan como referencia directa en la sesión.
Un modelo multimodal lee el PDF o el TIFF completo —sin motor de OCR por separado— y devuelve los campos estructurados con la posición de cada dato marcada sobre la propia imagen, para que un humano verifique de un vistazo.
Reemplaza: a una persona leyendo y tipeando. Mide costo y tiempo de cada documento, que es lo que permite cobrar por documento.
Agentes de IA revisan el portal de compras del Estado todos los días, detectan lo pertinente al negocio, lo clasifican y lo entregan ordenado por prioridad con la ficha ya armada.
Reemplaza: a alguien abriendo portales cada mañana y decidiendo a ojo qué vale la pena leer.
Proceso completo de digitalización y extracción para el archivo de un juzgado municipal, levantado contra bases de licitación pública con sus exigencias de formato y trazabilidad.
Por qué cuenta: no es un piloto interno. Es un servicio del Estado con estándares que hay que cumplir.
Un Linux de escritorio administrado desde la nube, sin contraseñas locales: la persona entra con la identidad corporativa de la empresa y su carpeta vive montada desde la nube, no en el equipo.
Por qué cuenta: demuestra que no son scripts sueltos. Es ingeniería de sistemas de punta a punta.
Pipeline comercial con licitaciones multicanal, cotizaciones agrupadas por opciones, facturación gatillada por orden de compra, cuenta corriente de canales y servicios recurrentes.
Por qué cuenta: es el sistema con el que ecoprintQ se opera a sí misma. Lo que le ofrecemos es lo que ya nos comemos.
Investigación y desarrollo sobre qué se puede leer y controlar de un equipo conectado solo por cable, para llevar su estado a la nube sin tocar la red del cliente.
Por qué cuenta: es el trabajo sucio que casi nadie quiere hacer, y es donde está la diferencia.
Cómo se cobra
El modelo completo, sin letra chica, porque es la parte que todos esconden.
Cubre tener el sistema vivo, vigilado y actualizado. Es baja a propósito: como construir ya no es lo caro, no hay una inversión gigante que recuperar.
Por documento procesado, caso clasificado u oportunidad detectada. La unidad es algo que usted ya cuenta y que hoy le paga a alguien por hacer.
La infraestructura escala a cero y la cuenta también. Un mes sin trabajo es un mes sin factura, más la base. Sin mínimos inventados.
El precio por unidad se mide, no se estima. Procesamos una muestra real suya, medimos cuánto cuesta cada caso y construimos el precio sobre el percentil 95 — no sobre el promedio, porque el promedio esconde justo los casos difíciles. No cotizamos un precio por unidad que no hayamos medido con datos suyos.
Dónde no aplica
Lo decimos antes de que lo descubra usted, porque un proveedor que promete cobrar por resultado en cualquier escenario no midió sus costos o no se lo va a cumplir.
Un documento tiene un número de páginas. Una licitación tiene una ficha. El esfuerzo se conoce antes de empezar, así que se puede poner precio por unidad sin riesgo para ninguno de los dos.
«Resuelve esto, cueste lo que cueste» no tiene fondo. Ahí el modelo es mensual con tope de uso justo, y lo decimos de entrada en vez de poner un precio que después haya que renegociar.
Cada unidad lleva un límite escrito en el contrato. Lo que lo supera escala a una persona y se trata aparte. Nunca aparece como un cobro sorpresa en la factura del mes siguiente.
Cómo partimos
Cada etapa cierra antes de pasar a la siguiente. Usted sabe qué recibió y cuándo.
Nos cuenta el proceso que quiere resolver y le decimos de frente si se puede, si conviene y si somos nosotros. Si el caso no da, se lo decimos ahí mismo.
Alcance, modelo de cobro, plazos y qué necesitamos de usted. Con precio, nunca con «habría que ver». Sin costo y sin compromiso.
Corremos una muestra real suya para fijar el precio por unidad sobre números y no sobre supuestos. Es el primer mes del servicio, no un adelanto gratis.
Preguntas frecuentes
No. Un desarrollo a medida termina cuando le entregan el código, y a partir de ahí el problema es suyo: operarlo, corregirlo y pagar la infraestructura.
Aquí el sistema lo construimos nosotros, lo operamos nosotros y usted paga por el trabajo que produce. Si deja de producir, deja de pagar.
Porque el costo de construir se desplomó. Lo que hace tres años era un proyecto de meses hoy se arma en semanas, y eso cambia la aritmética: ya no hace falta recuperar una inversión grande vendiendo licencias.
Cada unidad de trabajo lleva un tope definido en el contrato. Lo que lo supera escala a una persona y se trata aparte, nunca se cobra en silencio.
Por la misma razón solo cobramos por resultado donde el trabajo tiene un fondo conocido. Donde es abierto, el modelo es mensual con tope de uso.
Midiendo. Procesamos una muestra real suya, medimos cuánto cuesta cada caso y construimos el precio sobre el percentil 95, no sobre el promedio.
El promedio esconde justo la cola de casos difíciles que hace perder plata. No cotizamos un precio por unidad que no hayamos medido con documentos suyos.
Le entregamos el código, los datos y la documentación en quince días, sin costo. Es el mismo compromiso de salida limpia que tienen nuestros otros servicios.
Con lo que ya tiene. La mayoría de los casos son automatizaciones que se conectan a los sistemas existentes, no reemplazos. Cambiar todo es caro, lento y casi nunca necesario.
Treinta minutos por videollamada para entender el proceso que quiere resolver y decirle de frente si se puede o no. Con eso le entregamos una propuesta escrita con alcance, modelo de cobro y plazos.
La medición sobre sus datos reales es el primer mes del servicio, no un adelanto gratis.
Usamos modelos comerciales de primera línea a través de su API, elegidos caso a caso según cuál resuelve mejor ese trabajo específico. No entrenamos modelos con sus datos ni se los entregamos a nadie para entrenar.
Si su caso exige que los datos no salgan de una infraestructura determinada, se diseña así desde el principio y queda escrito en el contrato. Es una conversación que tenemos antes de empezar, no después.
El siguiente paso
Cuéntenos qué proceso le está costando caro hacer a mano. En treinta minutos le decimos si se puede resolver así, y con eso le entregamos una propuesta por escrito — alcance, modelo de cobro y plazos. Sin costo y sin compromiso.